Presa en el Rio Cambrones

Medio Ambiente Noticias

ANÁLISIS PRELIMINAR DE LA PROPUESTA DE CONSTRUIR UNA PRESA EN EL RÍO CAMBRONES

SIERRA DE GUADARRAMA, SEGOVIA

Ciudadanos por Segovia

Introducción

La Mancomunidad de La Atalaya (de la que forman parte los municipios de Palazuelos de Eresma, La Lastrilla, San Cristóbal de Segovia y Trescasas) ha propuesto recientemente construir una presa en el río Cambrones que tendría como fin el abastecimiento de agua.

En unas recientes declaraciones publicadas por la prensa, el presidente de esa mancomunidad de municipios, Javier San Frutos, ha señalado que “si el Gobierno Regional no aportara nada, los pueblos estamos dispuestos a asumir el presupuesto de las obras”. De hecho, la mancomunidad ha encargado la realización de un estudio a la empresa Aquagest, en relación a su localización, capacidad y cantidad de agua utilizable.

De acuerdo con un avance de este estudio, recientemente difundido, se definen dos posibles propuestas. La primera implicaría la construcción de una presa de 63 metros de altura, y una capacidad de 8,2 hectómetros cúbicos. La segunda, aguas abajo, tendría una altura de 91 metros y una capacidad de 9,7 hectómetros.

  A través del presente informe se realiza un primer análisis de dicha propuesta, revisando algunos aspectos ecológicos, urbanísticos y climáticos que estimamos relevantes para valorarla.

El valle del río Cambrones: un enclave con un elevado valor natural

El río Cambrones, desde su nacimiento en las cercanías del puerto de Malagosto hasta su llegada al embalse del Pontón constituye un valioso tramo fluvial de aguas limpias. El río posee una destacable población de nutrias, una de las más prósperas de la vertiente norte de la sierra de Guadarrama junto con la que se encuentra en la cabecera del río Duratón. También hay que destacar su interesante población de trucha común. 

En el patrimonio biológico del valle del cambrones hay que destacar, además, sus poblaciones de aves, que han justificado que este lugar forme parte de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Sierra de Guadarrama. En la zona pueden avistarse grandes rapaces como el águila real, el buitre negro  y el águila imperial, esta última en peligro de extinción.

El río Cambrones ha excavado en su lecho rocoso unas espectaculares marmitas de gigante conocidas como “calderas” que constituyen enclaves de elevado valor paisajístico y recreativo[1]. El paseo desde el pueblo de La Granja hasta las Calderas del río Cambrones constituye un clásico del excursionismo local.

  El valle del río Cambrones tiene, a parte de su valor natural intrínseco, un valor añadido por ser parte de la Sierra de Guadarrama, una cadena montañosa que reúne un conjunto de valores naturales y culturales que la han convertido en candidata a la máxima figura de protección existente en nuestro país: la de Parque Nacional. El valle del río Cambrones se encuentra incluido dentro de los límites en estudio para el Parque, lo que da idea de su interés.

Todo el área está protegida con la máxima figura de protección en las DOTSE. Se trata de un Área de Singular Valor Ecológico (ASVE)[2], en concreto el ASVE nº 11 “La Atalaya-Cardosillas”.

 

Las Calderas

El río Cambrones forma impresionantes marmitas de gigante en su recorrido

Unos planes urbanísticos ultradesarrollistas

 La propuesta de la Mancomunidad de La Atalaya par la construcción de una presa en este enclave de alto valor natural, paisajístico y recreativo no tiene como objeto cubrir perentorias necesidades de abastecimiento de los municipios que componen la Mancomunidad, sino que pretende servir a unos irracionales planes de crecimiento urbanístico que no tienen justificación social ni ambiental.

Palazuelos como síntoma

La política urbanística de Palazuelos de Eresma, municipio de 3.200 habitantes, con un término municipal de 43 Km3 nos permitirá justificar la afirmación anterior. Una elevada extensión del término municipal está clasificada como urbanizable y, en la actualidad, existen en el municipio diversos planes urbanísticos, en distintas fases de desarrollo o tramitación, que plantean la construcción de miles de nuevas viviendas en terrenos de elevado valor paisajístico, totalmente desvinculados del el núcleo urbano ya consolidado. Las iniciativas más destacables son las siguientes:

Plan Parcial Robledo (en ejecución): Se trata de una amplia parcela, situada en el eje La Granja-Segovia en la que se contempla la creación de 360 viviendas, de las cuales ya se han construido 200.

Segovia 21: Proyecto para construir en la finca de Quitapesares (propiedad de la Diputación de Segovia y situada junto a la carretera CL 601) un campo de golf, viviendas, hoteles, un centro de congresos y un parque empresarial y tecnológico. El número de viviendas previstas en este plan, de acuerdo con informaciones periodísticas[3] es de 420; 80 unifamiliares y el resto en bloque. En la sociedad Segovia 21 participan la Diputación, Caja Segovia, Cámara de Comercio y el Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma.

Plan Carrascalejo: En este sector se prevé la construcción de 657 viviendas nuevas.

Planes junto al embalse del Pontón

La zona comprendida entre el embalse del Pontón y las faldas de la Sierra es sin duda la que suscita una mayor preocupación. Según el alcalde de Palazuelos Domingo Asenjo, «esta zona ha experimentado una gran revalorización gracias a la nueva normativa de la Junta de Castilla y León, así que cuando propietarios y promotores terminen las negociaciones, estos terrenos podrán dar cobertura a 6.000 nuevas viviendas» (declaraciones a “El Mundo”, 30 septiembre 2005).

Recientemente se ha presentado para su tramitación el “Plan Los Llanos del Pontón”, en el que se propone la urbanización de una amplia zona comprendida entre la carretera La Granja-Torrecaballeros y el embalse del Pontón Alto. La propuesta incluye la creación de más de 1.500 nuevas viviendas unifamiliares y un campo de golf de 18 hoyos, que se situaría a orillas del embalse. Dado el intensivo consumo de productos fitosanitarios de este tipo de instalaciones, la pretensión de crear un campo de golf junto un embalse que abastece de agua potable a la ciudad de Segovia y otros municipios, entre ellos el propio Palazuelos, nos parece simplemente descabellada.

La zona afectada por este proyecto forma parte de una unidad de paisaje de rampa serrana y es de una extraordinaria fragilidad visual. Desde el punto de vista ecológico es área de campeo y alimentación del águila imperial ibérica, una de las aves más amenazadas en Europa.

¿Más agua… a mayor altitud?

Es evidente que el impresionante desarrollo urbanístico planeado requiere grandes cantidades de agua. La mayoría de las viviendas proyectadas son de tipo unifamiliar, que son precisamente las más consumidoras: según datos empíricos obtenidos en varios municipios de la zona, una vivienda unifamiliar consume, por término medio, entre 2 y cuatro veces más que una vivienda en bloque. La cuestión del abastecimiento de agua resulta, por tanto, esencial para asegurar la viabilidad de las nuevas macrourbanizaciones.

Una de las razones por las que se desea localizar una presa en el río Cambrones es que su altitud haría posible urbanizar el mismo pie de la Sierra, permitiendo llevar el agua por gravedad a las nuevas construcciones y evitando costosos bombeos. Como hemos visto, entre los planes del municipio de Palazuelos, está urbanizar la propia margen derecha del embalse del Pontón, al pie del monte de La Atalaya, cuya altitud es, evidentemente, mayor que la del propio embalse.

Una gestión del agua despilfarradora

El uso y la gestión del agua en los municipios que componen la Mancomunidad de La Atalaya dista de ser cuidadoso. Los consumos por habitante y día son notablemente elevados (muy por encima de la media nacional) y las políticas municipales de gestión del agua son muy deficientes[4]. Hay municipios como Palazuelos donde una parte muy significativa de las viviendas cuenta con una conexión a la red que no pasa por contador y que se utiliza para el riego de los jardines, lo que significa que una parte significativa del consumo de agua de ese municipio ni siquiera se factura.

El factor climático

Unas aportaciones menores..

El fenómeno del cambio climático, que afecta ya con nitidez a la Sierra de Guadarrama, debería ser tomado en consideración a la hora de analizar cualquier política de gestión del agua en la zona. De acuerdo con un reciente estudio realizado por F. J. Ayala-Carcedo[5], en el periodo 1971-2000 en el observatorio de Navacerrada se han registrado una reducción de las precipitaciones del 27%. Esto significa que las aportaciones de los principales ríos de los que se abastecen Segovia y su alfoz han debido disminuir al menos en esa proporción (en realidad, es posible que en una mayor proporción, dado que en ese mismo periodo las temperaturas se han incrementado, con el consiguiente incremento de la evaporación).

…Y una capacidad de regulación natural en descenso

Otro fenómeno preocupante es la disminución de la nieve. Tradicionalmente la Sierra ha guardado grandes cantidades de agua en forma de nieve durante el injvierno; nieve que se ha ido convirtiendo en aportaciones líquidas a los arroyos serranos con la llegada de la primavera. Sin embargo, Ayala-Carcedo estima, utilizando los datos del observatorio de Navacerrada, que el número de días de nieve ha descendido, de media, de 100 a sesenta entre 1971 y 2000. La nieve, además permanece menos tiempo en los altos, debido al ascenso general de las temperaturas. De esta forma, la capacidad reguladora natural de la Sierra está reduciéndose de forma significativa.

Todas las predicciones existentes[6] apuntan a que el fenómeno del cambio climático se intensificará en nuestra región en las próximas décadas, reforzándose las tendencias aquí apuntadas.

Conclusiones 

Tras este breve análisis, desde el Foro Cívico “Ciudadanos por Segovia”

q       En línea con los principios de la nueva cultura del agua, estimamos que la gestión del agua debe centrarse en lograr un mejor uso del agua y no en desviar crecientes cantidades de agua del ciclo natural.

q       Nos oponemos a sacrificar un valioso enclave serrano, el valle del Cambrones, para alimentar urbanizaciones de carácter especulativo y campos de golf despilfarradores que desfigurarán el paisaje ganadero tradicional de la rampa serrana.

q       Consideramos que estos desarrollos urbanísticos, por su tipología, producirían unos elevados consumos de agua en una región en la que este recurso será progresivamente más escaso y valioso debido al cambio climático.

q       Si los municipios de La Atalaya tienen, como parece, una notable capacidad inversora, recomendamos que la empleen en racionalizar el consumo de agua, promover el ahorro y la eficiencia, evitando los elevados consumos actuales, antes que pretender nuevas captaciones, cuyo impacto ambiental es inaceptable.

 

q       Solicitamos a la Junta de Castilla y León que ejerza sus competencias de control urbanístico impidiendo que aprueben nuevos macroplanes parciales en los municipios del pie de la vertiente norte de la Sierra incompatibles con el proyectado Parque Nacional del Guadarrama.

 

q       Solicitamos al organismo de Cuenca, la Confederación Hidrográfica del Duero, que no otorgue nuevas concesiones de agua ni autorice la construcción de una presa que abriría la puerta a una marbellización de la rampa segoviana. 

 Ciudadanos por Segovia 


[1] Las Directrices de Ordenación Territorial de Segovia (DOTSE) catalogan a estas calderas Lugar de Interés Natural (LIN), en concreto Lugar de Interés Geológico y Geomorfológico, “Pozas y marmitas de gigante” C.1 “Las Calderas, en Río Cambrones”.

[2] Los ASVE, según el art. 5 de las DOTSE, “son los espacios de mayor calidad ambiental, tanto por sus valores ecológicos y paisajísticos como por su fragilidad frente a los usos urbanos, por lo que merecen ser preservados de toda transformación urbanística y que todas las actuaciones que se realicen tengan como objeto su mejor conservación”.

[3] Ver el suplemento del periódico El Mundo “Su Vivienda” (30 de septiembre de 2005)

[4] Una honrosa excepción a esta tendencia sería la reciente aprobación por parte del municipio de San Cristóbal de Segovia de una ordenanza municipal para el ahorro de agua notablemente completa. 

[5] Ayala-Carcedo, F.J. (2004). La realidad del cambio climático en España y sus principales impactos ecológicos y socioeconómicos. RAM, Revista del Aficionado a la Meteorología, 21.Mayo de 2004.

En internet:  http://www.meteored.com/ram/numero21/cambioclimatico.asp

[6] Ver, por ejemplo, Moreno Rodríguez (coord.) (2005). Principales conclusiones de la evaluación preliminar de los impactos en España por efecto del cambio climático. Ministerio de Medio Ambiente, OECC

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Sierra de Guadarrama.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.