A la conquista de las Rocosas

Alpinismo articulos

Nuestro buen amigo Elías se trae entre manos un gran proyecto en su actual residencia de Colorado (EEUU)

Por este motivo la prensa de nuestra ciudad se ha hecho eco de sus pretensiones y entre la multitud de actividades que realiza en la zona de las montañas rocosas destaca la de ascender todos sus picos de más de cuatro mil doscientos metros, aquí podemos leer el articulos publicado en la prensa.

 

El segoviano Elías de Andrés Martos pretende conquistar los 54 picos de más de 14.000 pies (4.267 metros) de estas montañas de Colorado (Estados Unidos)

 

Las grandes montañas nevadas que aparecían en los dibujos animados de Heidi marcaron la infancia de Elías de Andrés Martos (Segovia, 1978). O eso es al menos lo que él cree. Durante su juventud, sacrificó la atracción que sentía hacia las cumbres por la práctica de un deporte, el atletismo, en el que llegó a destacar a nivel regional. De hecho, se proclamó campeón de Castilla y León de 400 metros vallas en 1998.

Hasta que una lesión le apartó de la competición. Y entonces comenzó a mirar a la Sierra de Guadarrama. “Luego pasé a los Picos de Europa, después a Pirineos, más tarde a los Alpes… Sin ninguna razón aparente, empecé a subir la cota y, de repente, me encontré con ganas de hacer algo más serio”, señala.

Estuvo medio año meditando, hasta que resolvió marchar a la Cordillera Blanca, en los Andes peruanos. En su decisión influyeron Rob Gilbert, un hombre que abrió varias vías en los Andes a finales de los 70, y Rob Gustke, en cuyo currículum aparecen cinco expediciones a ochomiles del Himalaya y el Karakorum.

 El apoyo y motivación de ambos, compañeros del segoviano en su trabajo como guía de montaña en Colorado, “resultó vital”. Así que el mes de julio pasado, De Andrés partió a la aventura, acompañado de su esposa, Bridget. Para aclimatarse, primero ascendieron dos cincomiles, el Urus Este (5.420 metros) y el Nevado Ishinca (5.530 metros). Y después se atrevieron con dos seismiles.

Primero, el Tocallaraju (6.032 metros), que finalmente coronaron por la arista noroeste, y después al Artesonraju (6.025 metros), que pretendían subir por la cara sureste. Pero Bridget enfermó en la aproximación a esta última cumbre, aunque aguantó y ayudó al segoviano a portear el material hasta la base de la montaña. Y cuando parecía que De Andrés ascendería en solitario, conoció a César, un venezolano cuyos compañeros de expedición habían abandonado. Así que decidieron una ascensión conjunta por una cara con una inclinación de 70º y mil metros de desnivel. “Cuando vi la pared, me lo tuve que pensar dos veces, pero una vez en ella solo quería progresar, con un hambre de cima increíble”, dice De Andrés, para el que la ascensión “fue la más bonita y dura que he realizado jamás”. “La satisfacción personal te llena y la sensación de paz allí arriba es indescriptible”, añade el montañero, que tras terminar su hazaña en los Andes ya tiene un nuevo reto, el “Colorado Fourteeners Gran Slam”.

Este título, muy codiciado entre los alpinistas americanos, consiste en coronar los 54 picos de más de 14.000 pies (4.267 metros) que hay en las Rocosas del Colorado. “Algunos de ellos no revisten mucha dificultad, pero otros, como el corredor de Maroon Peak o Capitol Peak suponen realizar escaladas muy comprometidas”, concluye De Andrés, que, hasta la fecha, ya ha coronado 14 de los 54 picos.

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