El Ayuntamiento de Navas de Riofrío pretende habilitar el conocido
camino de El Pinar hasta Revenga como una ruta senderista. Para
conseguir este objetivo hace unos meses se realizó un paso sobre el río
Peces. «cuyo camino prácticamente estaba olvidado, ya que en la
actualidad apenas existe ganadería trashumante, ni carruajes», apunta
el alcalde Rafael Torres, que entiende que con este paso situado por
debajo del puente de la carretera N-603, «realizado con traviesas, se
ha dejado un paseo para bicis, caballos o personas a pie», detalla, «un
acceso que hasta hace poco era intransitable, ya que estaba totalmente
perdido», agrega. La prolongación de la ruta sería desde la localidad
hasta la ermita de San Roque de Revenga.
El paso sobre el río Peces fue ejecutado por la empresa F.J.
Redondo, con un coste total de 9.771,40 euros, de los que se contó con
una ayuda para «obras urgentes de bajo coste», de 3000 euros, precisa
el regidor.
Los caminos son parte de la pequeña y gran historia de cada
lugar, forman parte del desarrollo de los pueblos y del hombre, en
torno a ellos se ha gestado el esfuerzo, las necesidades, los objetivos
a la vez que el recuerdo. Este es el caso del camino de Navas de
Riofrío al Pinar, un trazado ancestral que como consecuencia de las
infraestructuras y el hombre había quedado en las últimas décadas en el
olvido.
Para remontarse a las dificultades de este trayecto hay que
trasladarse a los años ochenta, cuando como consecuencia del ensanche
de la carretera Nacional 603, se hizo imposible la continuidad del
camino de El Pinar, « por una parte con la instalación de elementos
metálicos para acceder a la carretera y por otra con el peligro de
acceder a la carretera».. Unas anomalías ante las que el Mopu, creo una
raqueta próxima, «que tan solo podía ser utilizada por los vehículos, y
en las que se olvidaba al peatón». Las deficiencias hacían peligrar el
camino que el Ayuntamiento defendió con especial ahínco.
Pero ahí no acabarían los problemas, que se prolongarían con
la llegada de la nueva autopista a San Rafael, “una infraestructura con
la que pretendieron que desapareciera el camino, ya que ni siquiera
figuraba en dicho proyecto”, recuerdan desde el Consistorio. Fue cuando
peor aspecto tomaba su continuidad, y desde el equipo de Gobierno, se
recurrió a mayores instancias, solicitando al entonces ministro de
Fomento, “Señor Alvarez Cascos, que se subsanará dicho error”, con lo
que a los pocos días se supo que se construiría un puente elevado sobre
la autopista, que tampoco fue la solución final y esperada.
Asi las cosas, el municipio encontró la solución final a tan
emblemático trazado, creando una pasarela debajo del puente de la N-603
sobre el cauce del río Peces, inaugurada el pasado mes de abril, que
evita el peligro de las carreteras, y cuyo objetivo final, es habilitar
la referida ruta teniendo en cuenta el tramo de gran valor ecológico y
paisajístico.
Vínculos históricos
Navas de Riofrío en sus diferentes caminos, cañadas, veredas y cordeles
que discurren a lo largo del término municipal tiene unos puntos de
grandes nexos y vínculos con las localidades limítrofes. Asi como
durante diferentes periodos ha permanecido anejo a sus vecinos.Según
publica en el año 1867 el Nomenclator de los pueblos de España, Navas
de Riofrío era anejo del término municipal de Revenga, cuya población
estaba distribuida en siete núcleos, Revenga, Aldeanueva, el Esquileo
de Santillana, el molino de Los Hoyos, la Granjilla, Navas de Riofrío y
la ermita de Santa María, una situación de la que al cabo de los años
se disgregaría definitivamente. Asi lo refleja la historiadora Pilar
Rivas, en su trabajo sobre la historia de Navas de Riofrío, cuando el
gobernador civil de Segovia, por medio de la Real Orden de 30 de enero
de 1872, comunicó al Ayuntamiento de La Losa, «que se incorporaba a ese
municipio el lugar de Navas de Riofrío, que hasta esa fecha había sido
anejo de Revenga», describe. La historia continuó y en el año 1982 se
iniciaron los tramites para segregar Las Navas del municipio de La
Losa, y el 21 de febrero de 1983, el pleno del Consejo de Castilla y
León aprobó la segregación definitiva.
Fuente: El Adelantado de Segovia
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