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La mayor parte de la superficie a delimitar,
72.000 hectáreas, será considerada Espacio Natural Protegido
La Junta de Castilla y León presentó
una propuesta de las figuras de protección y gestión de la Sierra
del Guadarrama, en la que se prevé que el Parque Nacional se reduzca
a una superficie de 11.000 hectáreas y las 72.000 restantes se considerarán
Espacio Natural Protegido (zona periférica de protección). El
consejero de Medio Ambiente de Castilla y León, Carlos Fernández
Carriedo, anunció ayer en Segovia que junto a la superficie de la vertiente
madrileña, el futuro Parque Nacional del Guadarrama tendrá un
territorio conjunto de 45.500 hectáreas.
El consejero de Medio Ambiente se reunió
con los 35 alcaldes de los ayuntamientos afectados por el futuro Parque Nacional,
a los que dio a conocer la propuesta de protección y gestión de
la Sierra, como paso previo a la presentación oficial del Plan de Ordenación
de los Recursos Naturales (PORN), que se conocerá antes de que concluya
esta primavera.
El número de municipios afectados parcialmente
por el Parque Nacional es de 14, todos ellos de la provincia de Segovia. Son
los siguientes: Aldealengua de Pedraza, Basardilla, Collado Hermoso, El Espinar,
La Losa, Navafría, Palazuelos de Eresma, La Granja, Santo Domingo de
Pirón, Sotosalbos, Torrecaballeros, Torre Val de San Pedro, Trescasas
y Navas de Riofrío.
Según la regulación nacional de
Parques Nacionales, en esas 11.000 hectáreas propuestas, se prohíbe
la caza y la pesca deportiva, la tala con fines comerciales, la construcción
de nuevas vías de comunicación, redes energéticas y otras
infraestructuras, entre otras restricciones.
Por otro lado, la Junta planteará que
el resto de hectáreas de la Sierra de Guadarrama, alrededor de 72.000,
sean reguladas como Espacio Natural Protegido, afectando parcialmente a 35 municipios.
Estos son: Arcones, Aldealengua de Pedraza, Arahuetes, Arevalillo de Cega, Basardilla,
Caballar, Casla, Cubillo, Collado Hermoso, El Espinar, Gallegos, La Granja,
La Losa, Matabuena, Navafría, Navas de Riofrío, Ortiogosa del
Monte, Otero de Herreros, Peguerinos (Ávila), Pedraza, Palazuelos de
Eresma, Prádena, Pelayos del Arroyo, Rebollo, Santo Tomé del Puerto,
Santiuste de Pedraza, Santo Domingo de Pirón, Segovia, Sotosalbos, Torrecaballeros,
Torre Val de San Pedro, Trescasas, Turégano, Ventosilla y Tejadilla,
Valdevacas y Guijar.
La legislación que se aplicará
en ese territorio será la Ley de Espacios Naturales de Castilla y León,
que entre otras cuestiones, permite la caza y la pesca, la tala con fines comerciales,
la agricultura y ganadería ordenando el pastoreo extensivo, y la ampliación
de cascos urbanos a través del correspondiente plan urbanístico.
Carlos Fernández Carriedo definió
la propuesta del Gobierno Regional como un “parque nacional de cumbres”,
en la que el objetivo principal es compatibilizar la protección del medio
ambiente con el mantenimiento de los usos tradicionales. El titular de Medio
Ambiente afirmó que la legislación de parques nacionales “se
basa en criterios de protección, y la de Castilla y León es de
oportunidades. Nosotros queremos favorecer las oportunidades, al existir ya
bastantes limitaciones con la normativa de Red Natura”.
34.500 hectáreas en Madrid
La comunidad de Madrid propuso en el mes de febrero,
en la presentación del borrador del Plan de Ordenación de los
Recursos Naturales (PORN) de la vertiente madrileña, que el futuro Parque
Nacional del Guadarrama incluya 34.500 hectáreas de la sierra madrileña,
que junto con 41.000 hectáreas del actual Parque Regional, equivaldrá
al 10 por ciento de la región. El Plan protege en “grado máximo”
75.000 hectáreas. A este territorio se le unen 25.000 hectáreas
de zona de transición, que sirven de “cinturón” de
protección, y en la que se establecerán una serie de criterios
de “buen gobierno urbanístico”, como normas estéticas
y paisajísticas o permitir sólo la construcción de dos
alturas, como máximo.
La Sierra de Guadarrama cuenta con once ecosistemas
distintos y 30 tipos diferentes de vegetación, entre los que hay pinares
de montaña, matorrales de cumbre, bosques de ribera o robledales. Además,
en este territorio habitan 1.280 especies diferentes, que son el 45 por ciento
de las especies que se pueden encontrar en la Península Ibérica,
trece de las cuales están en peligro de extinción y 110 están
protegidas por la legislación europea. Este paisaje alberga una red hídrica
de cerca de 1.000 kilómetros de longitud de ríos como el Lozoya,
el Guadarrama y el Manzanares, además de embalses protegidos y acuíferos.
Con el fin de coordinar las acciones desarrolladas
en este enclave de tan alto valor ecológico por la consejería
de Medio Ambiente de Castilla y León y Madrid, las dos administraciones
medioambientales autonómicas mantienen un protocolo de trabajo firmado
el 25 de marzo de 2002 en Segovia, sobre la Sierra de Guadarrama.
Fuente: El Adelantado
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