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para protestar
contra la privatización de las aguas públicas y los abusos urbanísticos
que utilizan el agua para abastecer las macro-urbanizaciones y los
campos de golf que están arrasando la provincia de Segovia. Asimismo,
exigen que se cumpla de una vez la promesa de la declaración de la
Sierra de Guadarrama como Parque Nacional.
La Plataforma, que agrupa a varias organizaciones
ecologistas y del movimiento ciudadano de la provincia, ha emitido un
Manifiesto que señala a quiénes arrasan las aguas públicas y hacen
negocio con urbanizaciones y campos de golf a costa del medio ambiente.
Por una parte, denuncian las concesiones de aguas del río Cambrones a
la multinacional española Pascual-Bezoya. Y por otra, señalan a la
empresa “Segovia 21”, impulsada por la Diputación de Segovia, con
capital público y privado, que ha conseguido descatalogar un monte
público protegido de alto valor ecológico e histórico, conocido como
“Quitapesares”, vendido a un precio simbólico y donde se van a
construir 400 viviendas, un parque empresarial y un campo de golf. Todo
este proyecto esta intervenido por Caja Segovia, la Diputación (en el
juzgado por la recalificación de estos terrenos), el Ayuntamiento y
empresas privadas.
Esta locura urbanística ha provocado no sólo la
protesta del movimiento ecologista y ciudadano segoviano, sino, además,
el pronunciamiento en contra de la urbanización en la finca de
Quitapesares de la Real Academia de la Historia por su valor histórico
y califica como “artimañas territoriales” la desprotección de estos
terrenos.
La Quinta de Quitapesares se encuentra en el término
municipal de Palazuelos de Eresma, municipio a 4 kilómetros de Segovia
donde se ejecutan ya cinco planes parciales que están esquilmando el
territorio y el paisaje, y existen siete más en proceso de aprobación.
El alcalde de Palazuelos de Eresma, pretende convertir
el pueblo que hace cinco años contaba con 1.000 vecinos, en la
actualidad más de 3.000, en un conglomerado de urbanizaciones de 40.000
habitantes, más de 10.000 viviendas a las faldas del futuro Parque
Nacional de la Sierra de Guadarrama. Y para dotar de agua a estas
macro-urbanizaciones se quiere construir una presa en el río Cambrones,
dejando secas las conocidas “Calderas”, paraje natural formado por
cascadas de agua a lo largo de varios kilómetros, espacio protegido
declarado Área de Singular Valor Ecológico (ASVE) y Lugar de Interés
Natural (LIN). Para luchar contra toda esa barbarie el movimiento
ciudadano y ecologista segoviano se ha unido, y se ha reforzado. Uno de
los últimos colectivos creados es la asociación “Protejamos las
Calderas” (www.protejamoslascalderas.org) que en menos de un año cuenta
con más de 400 socios y ha presentado alegaciones contra varios planes
parciales de la zona.
M.J. Brezo/laRepublica.es
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