MANIFIESTO
La
asociación “protejamos las calderas” tiene hoy como objetivo defender
uno de los entornos naturales más singulares de la provincia, como
son las calderas ese espacio que juntos admiramos y hemos decidido
defender pero también la Falda de la Sierra de Guadarrama, sus
parajes y su esplendor. Nos reunimos aquí hoy, con un sentimiento común de
impotencia y necesidad de desahogo. Un sentimiento de tristeza y de malestar.
Pero a la vez ganas de luchar por algo que nos va a ser robado por una
tsunami urbanístico y una presa como consecuencia de el. Algo que es de
todos, algo que nos engrandece, un espacio natural maravilloso y otros muchos
que enmarcan y envuelven a la ciudad de Segovia y sus municipios, y que hacen
que sus ciudadanos nos sintamos afortunados de poder disfrutar de un
paraje así.
¿¿¿¿Que está Pasando???? En los últimos
meses se han venido sucediendo Planes parciales para enladrillar el entorno
más cercano a La Granja
y Valsaín y prácticamente todo el límite del futuro parque de Guadarrama
que ha actuado muy a nuestro pesar como reclamo de promotores, especulación y
negocios inmobiliarios. Todo esto amenaza nuestra casa, nuestro ecosistema,
nuestro hogar con un expolio de los recursos y sobre todo del Agua que consideramos inadmisible y
sobre todo innecesaria.
- En Segovia y su Alfoz que cuentan
actualmente con 60.000 habitantes, se espera que se cuaduplique la
población en 3-4 años (Hablamos de 240000 habitantes) con la construcción de más
de 50.000 viviendas ..
- En el caso concreto de Palazuelos de Eresma, (aunque este
desarrollo puede darse en todos los municipios de la zona sur de la provincia
consolidándose aun más el desastre) hablamos de que hay suelo urbanizable para
más de 17.000 viviendas, proyectadas por un municipio de 3000 habitantes y que por lo tanto verá multiplicada por
15 su población actual.
-- Todo esto en un entorno cuyos municipios tienen un gasto
de agua muy por encima a la media nacional y que necesitarán
construir una presa en el río Cambrones si quieren dar cobertura a estas
innecesarias viviendas desvinculadas de dichas poblaciones, muchas de ellas
unifamiliares.
Por esto, nos reunimos aquí hoy, proponiendoos
que nos movilicemos para la defensa de un territorio, un paraje y un entorno
que es se todos: las calderas y la
Falda y Sierra de guadarrama.
¿¿¿¿Y todo esto Por qué???? ¿¿¿Por
qué debemos movilizarnos ???
1. Porque es un espacio que nos
roban bajo el pretexto de un falso desarrollo.
-
Un
desarrollo basado en el ladrillo, sinónimo de dinero fácil, mal repartido y
ligado a especulación.
-
Un
desarrollo urbanístico que en los considerados países más avanzados de Europa,
se ha realizado de forma muy distinta y acabó cuando debía de terminar, cuando
se dotó a sus ciudadanos de un bien de primera necesidad que es la vivienda. Si
vais a cualquier país europeo os aseguro que veréis muy pocos grúas. Porque, al
contrario que nuestros políticos, defienden el modelo actual de ciudad y
municipios que tenemos en Segovia y que está amenazado con desaparecer.
2.
Por que Sufrimos una política urbanística que sus propios impulsores
admiten que no realizarían de ese modo si existiera una regulación estricta y no una carrera entre unos municipios
y otros por ver quien urbaniza antes para que no les quiten la merienda.
3. Porque al parecer los beneficios
son tan altos para unos pocos, que el proceso urbanizador no lo consiguen
detener ni águilas ni buitres, ni riberas de ríos ni montes públicos y tampoco
paisajes sedientos.
4.
Por que son maniobras las suyas
inmorales, indignas y especulativas, que nos venden bajo la falacia del
progreso en el medio rural y el chantaje equivoco e insultante de los puestos
de trabajo, mientras que las nuevas normativas y conceptos urbanísticos nos
dicen que el desarrollo debe ser sostenido, adecuado a las necesidades de cada
población, ligado a los núcleos ya establecidos y que no pasa por crear
pelotazos urbanísticos en cada pueblo de la comunidad y de la provincia.
5. Y por que creemos que la riqueza
que posee nuestra tierra nuestros municipios y nuestra ciudad nos ha proporcionado, nos está esta
proporcionando y nos proporcionará si la defendemos y mantenemos un desarrollo
Actualizado y adaptado a nuestros tiempos, basado en la sostenibilidad, en el
turismo, en la riqueza natural y en nuestros propios recursos endógenos de los
que debemos sentirnos orgullosos, y no en normas de hace 25 años que
constituyen una reliquia de la planificación inconsciente y desordenada de otra
época.
Por
todo ello la Asociación
“Protejamos las calderas” en colaboración con las asociaciones La Vereda, G.M. Aguacero, Ciudadanos por Segovia, Amigos de las Cañadas, La Acebeda, Centaurea, El
Nevero, APAFMA y Aguas Claras y todos los aquí reunidos manifestamos:
- Que las urbanizaciones no son necesarias
teniendo en cuenta el desarrollo vegetativo esperado y las tendencias
proyectadas.
- Que
si fueran necesarias se harían dentro de los núcleos urbanos ya
establecidos fomentando el transporte público y las infraestructuras ya
existentes y en municipios que realmente lo necesiten por estar quedándose
sin habitantes.
- Que
las urbanizaciones y la presa son irreversibles, y su acción devastadora.
- Que
las urbanizaciones destrozarán Segovia en su conjunto tal y como la
conocemos.
- Que
obligarán a expoliar aun más los recursos, a la construcción de nuevas
carreteras, líneas de alta tensión, presas y serán un sumidero de fondos
públicos a proyectos privados.
- Que
una política del agua no debe basarse ni empezar por desviar más agua del
ciclo natural, su venta, ni en la construcción de presas, sino en la
adecuada gestión y suministro por parte de las administraciones y un
adecuado uso por parte de unos habitantes que la valoren como fuente de
vida.
- Que
harán desaparecer las Calderas y muchos de los entornos maravillosos del
futuro Parque Natural de Guadarrama.
Y pedimos a los Ayuntamientos, Junta de Castilla y
León y al Gobierno Central:
a)
La asunción de su responsabilidad en este asunto defendiendo un
territorio que es de todos.
b)
La defensa de una vivienda digna al alcance de todos.
c)
Una política del agua responsable basada en un uso y gestión adecuados.
d)
La redacción de una reglamentación clara y estricta que impida
situaciones de indefensión de los ciudadanos y el deterioro irreversible del
paisaje y del suelo.